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3 de febrero de 2015

¡Música, maestro!

Percusión y ritmo, vestuario vistoso y espectáculo en este sorprendente baile tradicional de Kandy (Sri Lanka).
El que vaya en Agosto podrá disfrutar al aire libre de esta danza y mucho más en el festival-procesión de Esala Perahera, y no pagando 500 rupias en un auditorio para turistas.

14 de diciembre de 2014

Lagos de Plitvice, arquitectura natural

Plitvička jezera, de largo el mayor escaparate de la naturaleza croata. Y un Parque Nacional sin miramientos con el número de visitantes, porque la cuestión es hacer (buena) caja.
Miles de millones de años, la disolución del carbonato cálcico de rocas calizas y dolomíticas en la corriente del río Korana, y su deposición en musgos, algas y bacterias acuáticas mientras aquel salva la pendiente. Así es como se han formado las barerras de travertino que, como presas naturales, cierran el paso del agua y dan origen a casi una veintena de lagos color turquesa y cientos de cascadas y cavidades en el entorno de un enorme hayedo.
Paisaje kárstico. Materiales, diseño y ejecución naturales.

21 de octubre de 2014

¡Guapa!

No sé por qué, pero no me extraña que salga así de guapísima en todas las fotos...
Anuradhapura (Sri Lanka), 2014.

6 de octubre de 2014

Cuando Europa pasa por Mostar

Posiblemente el Stari Most sea uno de los lugares donde mejor se puedan simbolizar un par de cosas:
Uno. La decadente historia europea reciente, con el absoluto fracaso de la Unión Europea para evitar el drama de la guerra, del que nos creíamos ajenos en los noventa. Y en ello continuamos. Europa aspiraba a una moneda única y a la libre circulación de personas para abastecer sus mercados de trabajo; y lo ha conseguido, pero por el camino se ha dejado los ideales de democracia, cultura y tolerancia que arrastraba desde hace dos mil años.
Dos. La intransigencia y absoluta necedad de los orgullos patrios, los nacionalismos y el fervor religioso.
Si tienen la oportunidad paseen por Mostar, bajen la vista al río Neretva, crucen el emblemático puente viejo (Stari Most, en su día volado en mil pedazos y ahora reconstruído), caminen por las calles empedradas de su Stari Grad (ciudad vieja), contemplen sus mezquitas e iglesias ortodoxas... y asómbrense con la estupidez del ser humano.