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2 de junio de 2014

Valle (del) Gran Rey

La Gomera es un pequeño (por el tamaño de la isla) gran libro de Geografía.
A su origen volcánico y el bosque húmedo subtropical protegido como Parque Nacional de Garajonay, hay que sumar los vigorosos barrancos esculpidos por la erosión hídrica reciente (en tiempos geológicos, claro) y los cauces fluviales encajonados, la vegetación propia de la latitud y el clima, los acantilados costeros, los nuevos usos turísticos y su aceitosa mancha urbanística, la adaptación de la agricultura al relieve, con el crecimiento en las últimas décadas del cultivo de plataneras y las plantaciones en terrazas...
Valle Gran Rey es todo un epílogo, además de un lugar perfecto para comer pescado fresco y una buena ración de papas con mojo canario.

6 de mayo de 2014

Geomorfología canaria (I): el Roque de Agando

Un pitón fonolítico es una forma de relieve producida por la erosión diferencial en una chimenea volcánica. El tiempo y la acción de los agentes erosivos hacen desaparecer el cuello volcánico, mientras el magma solidificado en su interior, mucho más masivo y resistente, aguanta los embates del tiempo y esculpe formas curiosas en el paisaje.
En las Islas Canarias hay notables ejemplos, como el Roque de Taborno, los Roques de García, el Roque de los Muchachos, el Roque de la Cumbrecita o el Roque Cano.

11 de marzo de 2014

El Garajonay sobre sus cenizas

Y en 2012 un terrible incendió quemó más del 10% de la superficie de La Gomera, isla declarada Reserva de la Biosfera, y casi 800 hectáreas del Parque Nacional de Garajonay, Patrimonio de la Humanidad.
Ver bosques tan valiosos en este estado y que, más de un año después de extinto el fuego, el olor a quemado se te siga colando por la nariz, te tiran el alma al suelo.

8 de marzo de 2014

Mirando al Terciario: los bosques de laurisilva gomeros

A veces el valor del tiempo es tan excepcional e insustituible que apabulla.
Hace 20 millones de años (¡20.000.000 de años!), los bosques húmedos subtropicales de laurisilva se extendían por gran parte del espacio emergido entre los trópicos de Cáncer y Capricornio; cubrían también, por ejemplo, una amplia zona de la cuenca mediterránea. El clima predominante entonces era más cálido y húmedo que en la actualidad, y su transición a temperaturas más frías y periodos más secos fueron relegando estos hábitats a lugares cada vez más aislados. Hasta que desde hace unos 10.000 años se han convertido en santuarios de una naturaleza confinada e irreemplazable, testimonio de tiempos en los que la especie humana no llegaba ni al estado larvario.
¿Pero qué es la laurisilva?
Es un bosque perennifolio húmedo subtropical- selva si se considera la variedad de especies arbóreas que alberga, unas veinte en las Islas Canarias, hasta cien en otros lugares-, un ecosistema terciario relicto alimentado por la humedad constante que aportan los vientos marítimos. Las masas de aire cargadas de vapor de agua, al entrar en contacto con la tierra y ascender a consecuencia del relieve, se enfrían y condensan, precipitando en forma de lluvia y niebla casi constantes (lluvia horizontal). El resultado es una exuberancia vegetal llena de endemismos en formaciones de fayal-brezal y laurel, musgos, helechos y un suelo enriquecido por abundante materia orgánica.
Se trata de un ecosistema muy húmedo en el que siempre crees estar mojándote- y de hecho así es-. Es un mar de nubes que no deja de gotear sobre ti, una transición entre los bosques templados y las selvas tropicales. Visítalo en La Gomera, en el Parque Nacional de Garajonay, un hábitat vegetal congelado en el tiempo desde hace miles- y millones- de años. El valor del tiempo.

21 de febrero de 2014

La Gomera, first round

El sol se levanta sobre La Gomera, el Valle de Hermigua despierta sus colores y el Roque Cano se despereza; cientos de barrancos se despatarran por toda la isla mientras su misterioso interior permanece envuelto en nubes.
A la caza del Parque Nacional de Garajonay, los bosques de laurisilva y su lluvia horizontal...

19 de diciembre de 2012

Tres islas, tres parques nacionales

Teide, Caldera de Taburiente, Garajonay; Tenerife, La Palma, La Gomera; cono volcánico, circo volcánico, laurisilva.

Plantear un viaje europeo en verano es relativamente sencillo porque todo vale; en Noviembre no. Después de darle vueltas al mapa, valorar lluvias, nevadas, fronteras complejas y días cortos, decidimos que Canarias- por su clima, horas de luz y variedad de paisajes- era el destino adecuado. Pudiera parecer la opción más cómoda de todas, incluso desmotivadora después de barajar los complejos Balcanes, pero sólo si no buscas más allá de hamacas y pulseras.
Sin embargo, siete islas son muchas incluso para unos cansinos como nosotros; había que elegir. Después de grabar el archipiélago en las retinas el criterio fue el de la presencia de parques nacionales, aún cuando había muchas más cosas que ver. De los catorce actualmente declarados en España, cuatro se encuentran en las "islas afortunadas", y tres de ellos muy cerca unos de otros. Ya teníamos plan.
El Parque Nacional es una figura de protección excepcional, la máxima que se puede otorgar a un territorio por unos valores ecológicos, culturales, científicos o estéticos únicos, simbólicos y representativos. Para que nos entendamos, no tiene sentido la coexistencia en un país de dos parques nacionales que protejan el mismo tipo de ecosistema. Son espacios poco transformados por la actividad humana, contienen singularidades en su flora, fauna, geología o geomorfología y merecen- o debieran merecer- una atención preferente por parte del Estado, que los declara de interés general.
Cada una de estas zonas protegidas cumple sobradamente con el requisito de la excelencia; son absolutamente irrepetibles, sobresalientes, imprescindibles y embaucadores, sin subjetividades. Ya habrá tiempo de desmenuzar por qué.