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23 de abril de 2014

Feliç Sant Jordi

Que los libros sean más un entretenimiento cotidiano que un regalo para decorar la estantería.

Feliz día de Sant Jordi a todos.

31 de octubre de 2013

20 años después... abierta al público la Necrópolis Paleocristiana de Tarragona

Al final hubo que esperar a Mayo, y no a Enero como decían. Cerrada desde 1992 hasta 2013, algo más que unas vacaciones.
Ya se puede acceder a la Necrópolis Paleocristiana de Tarragona, caminar entre los sarcófagos dispuestos linealmente en lo que serían los jardines del Museo monográfico y deambular por la zona de excavaciones (casas, baños, talleres y enterramientos).
El centro comercial funciona de maravilla y sus nuevas salas de cine serán una aportación grandiosa a la cultura (¡oh, gracias!), pero ¿habrá que esperar otras dos décadas para que se reutilice el edificio central del recinto? El Museo- un edificio neoclásico de 1930-, con o sin uso museístico, sería la guinda.
Es mucho pedir...

4 de octubre de 2013

A cal y canto

Puede que las ratas se escondan en el interior, y que su oscuridad abandonada esté aguardando la putrefacción de los cuerpos decapitados en una futura revuelta contra la clase política.
Son las mazmorras de hoy, y las hay en todas las ciudades.

27 de abril de 2013

Lo que hay que ver: la horca más grotesca

Fotografío y publico más la cara amable de los sitios que piso, pero en la recámara tengo siempre imágenes menos agradables esperando su momento, especialmente de rincones urbanos despojados de vida y sentimientos, desagradables a veces. Como aún tengo muchas fotos de viajes y excursiones sin enseñar, lugares con encanto y paisajes que prefiero no olvidar, les voy dando prioridad, y así las otras van quedando en el fondo del baúl. Sin embargo lo de esta semana clama al cielo, no puede esperar más.
El lunes, de camino al trabajo poco antes de las seis de la mañana, me fijé en una devastada fachada de esas cuyas fotos llevan tiempo aguardando, y lo que vi fue sorprendente: el ahorcamiento de una paloma, una de las muchas y asquerosas que coexisten con nosotros y el asfalto. Pensé que no tardarían mucho en retirarla y que debía darme prisa en fotografiarla si no quería perder semejante oportunidad de crítica a la higiene y estética de las ciudades.
El viernes, ayer mismo, aún seguía ahí, sobre las cabezas de los peatones y junto a la terraza de una cafetería. Inadvertida, invisible. Como es lógico, ponerme a hacer fotos, allí donde a simple vista no hay nada más que la desidia cotidiana, despertó la curiosidad de la gente, que empezó a fijarse. Alguno preguntó por qué lo hacía- al fin y al cabo no era un coche de lujo, ni un famoso deportista o un "top ten" de guía turística-, como si tener una paloma muerta a dos metros sobre su aparato digestivo no fuese motivo suficiente para la crítica, como si un colchón de plumón y mugre no fuese un ejemplo evidente de lo que tenemos que aguantar los que pagamos impuestos.
Siento lo desagradable de la escena, el mensajero nunca es el culpable.

22 de abril de 2013

Mi amigo Wili

Rebuscando entre las conchas en la arena aparecen diminutos tesoros, como el pequeño Wili, de apenas dos centímetros de envergadura; todo un águila culebrera en su roca, seguro. La pinza sería de algún hermano mayor, aguerrido sin duda.
Pero suculentos platos para el macro hay por todas partes. Estos pedazos de musgo se habían desprendido de un muro orientado al Norte, ahora que la temperatura ha subido y la exposición al sol va in crescendo. Son minúsculas formas de vida que suelen pasar desapercibidas, y justo eso lo hace mucho más divertido.

19 de abril de 2013

14 de abril de 2013

Lugares distinguidos: Casa Canals y Casa Castellarnau

Me pregunto cómo pasarán a la posteridad las casas de las familias derrochadoras de nuestro tiempo, muchas de ellas geometrías cúbicas decoradas sin corazón y menos personalidad. Hay multitud de programas insípidos que hablan de ellas, pero no dicen nada que no sirva para poner el listón cultural de sus habitantes a la altura del pasto de las vacas.
En los tiempos que corren yo no decoraría mi salón con elementos neoclásicos, isabelinos o lámparas de araña, por mucho dinero que tuviera, pero en la casa de una familia distinguida de hace siglo y medio significan exquisitez. No se pueden comparar los dormitorios y sus alcobas con las habitaciones minimalistas; las bibliotecas y despachos con la revista de decoración o arquitectura como única  expresión de literatura; los escudos y retratos familiares con una pintura abstracta de precio obsceno... pero apuesto a que muchas de las construcciones que hoy son singulares dentro de doscientos años serán escombros.
La diferencia está en haber pertenecido a una familia noble- y tener los privilegios propios de la época- o en tener la cabeza llena de pajaritos y aires de grandeza- en ocasiones acompañado por unos cuantos pelotazos urbanísticos-.

7 de abril de 2013

Nubes que crujen

Dicen que esta semana llegará el tiempo primaveral, ése al que tanto echamos de menos.
Pues ya va siendo hora...

8 de marzo de 2013

Y al cuarto día el Francolí se desbordó

Hace menos de una semana, mientras el Francolí llegaba manso a su desembocadura junto al puerto de Tarragona, plantábamos aladiernos y y lentiscos en sus márgenes.
La casualidad ha querido que sólo cuatro días después su aspecto fuese completamente distinto, con una crecida que inundaba parcialmente sus márgenes y dejaba impracticables los caminos laterales. Las condiciones geográficas de las que hablábamos se han manifestado.
Es sólo un pequeño ejemplo de por qué los laterales fluviales y los frentes marítimos deben estar libres de construcciones e infraestructuras; aunque el verano pasado daba pena ver su cauce sin una gota, la naturaleza tiende a ocupar sus espacios cada cierto tiempo y los riesgos naturales no desaparecen por mucho que avance nuestra tecnología. De esto se suelen olvidar con frecuencia ayuntamientos, especuladores y particulares, para luego llorar frente a una cámara y echarle la culpa a otros.
Por suerte ha estado lejos de ser catastrófico y han funcionado las alertas. Curiosos, aficionados a la fotografía, abuelos y niños hemos vuelto a acercarnos al río para echar un buen rato. No sé qué pasará con todo lo que plantamos el sábado, pero al menos tendremos agua para seguir duchándonos y bebiendo cada día.